La realidad virtual ya llega al e-commerce: el futuro de las grandes marcas

¿Quién dijo que está todo inventado? Se suele creer, erróneamente y desde una perspectiva externa, que la industria de la moda no tiene nada más que ofrecer y que todo está visto. Esto no es cierto. Puede ser que esta última década no haya contado ni con grandes genios ni con grandes innovaciones, pero la verdad es que el futuro de las grandes marcas está aquí: la realidad virtual ya llega al e-commerce.

A medida que el uso de la realidad virtual y aumentada se extiende, la moda, caracterizada por las tendencias y la rabiosa actualidad, empieza a incorporar esta tecnología. Eventos como el desfile La Tela de la Realidad, durante la Semana de la Moda de Londres o el que hizo la diseñadora Hanifa Mvuemba son ejemplos perfectos de esto.

Pero esta vez las marcas de cosmética se han adelantado

Desde hace tiempo las principales empresas de belleza ofrecen servicios de realidad aumentada en sus e-commerce. A través de estos,  puedes probarte los productos con solo abrir la cámara de tu dispositivo móvil, sin necesidad de estar en la tienda física. Este es el caso de marcas conocidas como Sephora o L’Oréal, que cuentan incluso con sus propias apps. Con todo y aunque la cosmética parezca ir adelantada en esta materia, las firmas de moda no se quedan atrás.

Y como en todo…¡está la controversia! Hay marcas detractoras de estas innovaciones, otras defensoras y cada cual hace sus propios avances hacia la dirección que cree oportuna. Así es como Louis Vuitton ha apostado por diseñar una colección para el mundial de e-Sports (que, por cierto, se agotó en una hora) y Balmain ha incluido en su repertorio de modelos a Shudu, una influencer virtual. Y no olvidemos aquellas firmas que prefieren la dimensión humana de lo convencional y que todavía no confían en la realidad virtual.

Sin embargo,  lo que podría ser lo más sustancioso de la realidad virtual es su aplicación al e-commerce

En una época en la que la sostenibilidad es la mayor de las preocupaciones, la llegada de la realidad virtual a los e-commerce podría ser una de las soluciones. Los puntos a favor son los siguientes:

  • La implementación de RV en las tiendas online puede llevar al descenso de las emisiones de CO2 que son liberadas a la atmósfera durante el transporte de las prendas y el trayecto que hacen las personas a la tienda para probárselas.
  • Todo esto queda resuelto en la comodidad de nuestras casas y respetando la distancia social. Sabemos que el mundo se está despertando poco a poco de este letargo en el que lo ha sumido la COVID-19, pero que las marcas tengan un servicio online como este solo las beneficia aunque alcancemos una nueva normalidad.
  • Menos stock de prendas. Lo creamos o no, la realidad es que en el mundo del lujo y las redes sociales hay muchas prendas que pueden ser de un solo uso. Prendas que los influencers se ponen porque se las han enviado las marcas y las deben promocionar. Si la realidad virtual y la aumentada fuesen una opción, esos looks podrían existir solo de manera virtual. Así no se emplearían recursos de producción ni de transporte en ellos. Tal vez esto pueda parecer algo sacado de Blade Runner, pero ya hay webs como DressX que venden ropa únicamente virtual.

Por otro lado, según la firma Neha Singh, CEO de Obsess, sobre las nuevas tiendas virtuales de Tommy Hilfiger y Ralph Lauren:

“Las tiendas virtuales han conseguido incrementar el engagement de los consumidores, su fidelización y la cantidad de estos que terminan comprando productos.”

Por lo que vemos entonces no solo es cuestión de pensar en el medioambiente, sino cuestión de beneficios económicos. La realidad virtual es el futuro de las grandes marcas si no quieren quedarse atrás en la conquista de su público objetivo.

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