Pasos para no morir en tu primer día de trabajo tras las vacaciones

Se acabaron las vacaciones, ohhhhhhhh. Una dura realidad que, por desgracia, los no multimillonarios, tenemos que afrontar cada vez que nos vamos de vacaciones. ¿Por qué no podrán ser eternas? Maldita sea. La vuelta al trabajo está a la vuelta de la esquina y no queda otra más que intentar afrontar los primeros días, hasta que volvamos a la rutina, de la mejor forma posible. Descubre cómo hacer frente al primer día de trabajo tras las vacaciones a continuación.

Mentalízate 

Primer día de trabajo: Suena la alarma del móvil y empieza el temido primer día después de las vacaciones. ¿Qué haces? ¿Lloras, pataleas, te atas a la pata de la cama….? La verdad es que son posibilidades pero, siendo realistas, no son las reacciones más maduras. Por ello, si quieres afrontar este primer día de trabajo con dignidad, lo mejor que puedes hacer es levantarte con tiempo, darte una buena ducha, disfrutar de un desayuno de campeones y tener a mano una buena playlist que te dé buen rollito de cara a lo que está a punto de pasar: la vuelta al curro.

Primer día de trabajo, llegas a la ofi, ¿qué haces?

Una buena organización es clave para no agobiarse durante este primer día. Entras por la puerta y… ¿por dónde empiezas? ¿Correos? ¿Status? ¿Qué? Bueno, lo primero es que no cunda el pánico. Estos son los pasos a seguir que desde iTrend te recomendamos para no morir en tu primer día de trabajo tras las vacaciones:

  1. Llega pronto a la ofi. Si ya llegas agobiado y con el día torcido, es muy probable que tu jornada laboral siga por el mismo camino. Llega con tiempo, a tu hora, y prepara con calma todo lo que quieres tratar durante el día.
  2. Un buen status puede salvarte la vida. Nuestra recomendación es que empieces a ponerte al día hablando con tus jefes y tus compañeros. Qué ha pasado mientras no estabas, quién se ha ocupado de qué, qué queda por hacer o qué proyectos son urgentes es lo primero que debes saber para poder priorizar lo que es realmente importante. 
  3. Emails. Una vez que ya sabes cuáles son las prioridades, es más fácil saber a qué prestar atención, y gracias a ese status ya sabrás qué email puedes borrar porque ya se han encargado otros compañeros, cuáles tienes que atender y cuáles son prioritarios. Lo suyo en estos casos es empezar por los emails más antiguos para poder contestar primero a la gente que lleva esperando más tiempo.  
  4. Define qué tarea es la más importante. Una vez que ya tienes todo bajo control, deberías, bajo nuestro punto de vista, definir cuál es la tarea más importante, aquella a la que debes darle prioridad. Crear una lista en la que ordenes tu trabajo de más importante a menos importante y ve avanzando al ritmo que puedas. 
  5. Planning de la semana y quizá también del mes. Una vez elaborado el planning del día, tampoco sería mala idea ver qué tienes que hacer durante tus próximas jornadas de trabajo. Qué es vital hoy o mañana y qué puede esperar a final de semana te ayudará a verlo todo con un poco más de perspectiva y a no agobiarte estos primeros días tras las vacaciones. Si tienes tiempo (y ganas), puedes incluso hacer un planning del mes para organizarte mejor.
  6. Sal a tu hora y haz algo divertido. Por último, te recomendamos lo siguiente; no todo en la vida es trabajo, y disfrutar de tu tiempo libre es fundamental para una buena salud mental. Por ello, te invitamos a que no vuelvas tan agresivamente a la rutina e inviertas parte de tu tiempo en rememorar lo feliz que has sido estas últimas semanas tomándote un buen cóctel tras el trabajo. ¡Viva el afterwork!

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