Influencers: cómo medir la influencia real

Tenemos la palabra influencer hasta en la sopa, y normalmente la asociamos a perfiles en redes sociales con muchos seguidores, ¿pero basta realmente con eso para decidir si una persona tiene capacidad de influencia sobre otras?

Ahora, siguiendo nuevos y cambiantes parámetros de comunicación para conectar con el público, gana terreno el marketing de influencia. Los criterios que utilizan las empresas para escoger a los influencers como embajadores de sus marcas pueden ser muy variados. Entre los principales, está su número de seguidores, especialmente en plataformas como Instagram o Twitter, que a simple vista podemos decir que se basan en el “follow” y el “follow back”.

Si se trata de perfiles particulares, quizás esto no tenga mayor importancia que la de seguir a personas cercanas y poco más. Pero si hablamos de cuentas profesionales, interesa (y mucho) tener en cuenta el TFF Ratio (Twitter followers – following). Este parámetro es el más sencillo y evidente para tener una idea clara de la influencia real que puede tener una cuenta, un perfil o una persona.

Es simple: se trata de dividir el número de seguidores entre el número de seguidos. Según el resultado, sabremos el nivel de influencia.

<1: Si índice es menor que 1, la influencia es baja y seguramente la gran mayoría de los seguidores están ahí porque también se les sigue a ellos.

=1: Si es igual a 1, nos encontramos ante una persona que es follower y líder por igual y lo más probable es que, como en el caso anterior, se deba a la reciprocidad.

>1: En caso de que sea mayor que 1, se puede considerar a esa cuenta como líder en su materia. El contenido despierta interés y la gente quiere escucharlo.

¿Cómo encontrar al influencer perfecto?

Dicho esto, ¿cómo podemos saber qué persona es la más indicada para convertirse en influencer de una marca específica? El término “popularidad” es muy amplio. Por eso, hay que fijarse en ciertos matices que ayuden a afinar la estrategia.

1. Calidad de seguidores

Hemos visto que la popularidad de una cuenta depende en gran parte (aunque no solo) del número de seguidores. Pero también hay que fijarse en la calidad de estos. Muchos perfiles, con la intención de mejorar su imagen, compran seguidores y cuentas falsas, o pueden tener seguidores inactivos. Por tanto, su ratio de TFF sería falso. Existen aplicaciones para detectar este tipo de acciones, como Follower Check o Social Blade.

2. Interacción

Es importante ver si esa persona tiene interacción con sus seguidores en redes sociales, por ejemplo, a través de “me gustas” o comentarios. Pero no solamente de los que recibe, si no los que hace.

3. Contenido único en cada red social

Como es inevitable, las redes sociales van por tendencias. Dependiendo del tipo de actividad, unas son más recomendables que otras. Pero en el caso de los influencers, tienden a tener perfiles creados en muchas de ellas. Esto tampoco es necesariamente bueno. Si ese influencer se dedica a insertar el mismo contenido (sin adaptar) en todos sus perfiles, no está haciendo un esfuerzo real por ganarse a la audiencia de una red concreta.

4. Frecuencia de publicaciones

Por supuesto, ese influencer escogido tendrá que ser frecuente y constante en sus redes sociales. Es la manera de evitar, por ejemplo, que sea olvidado o dejar paso a nuevos personajes. Sin embargo, tampoco se trata de invadir los feeds permanentemente con contenido inútil y sin sentido. Todo en su justa medida.

5. Valores del perfil en su conjunto

Por último, pero no menos importante, al elegir a un influencer es vital valorarlo en su conjunto. Sus valores personales, el estilo de vida que llevan y la imagen que transmiten tiene que ser afín con la empresa, el producto o lo que sea que prescriban.

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