¿Cómo impactan las fashion weeks en las redes sociales?

La aparición de estas nuevas formas de comunicación ha marcado un antes y un después en la industria de la moda, incluyendo, cómo no, a las grandes fashion weeks.

Si antes el front row de las pasarelas estaba ocupado por profesionales del sector, por críticos y periodistas especializados en moda, armados con bolígrafos, libretas y cámaras de fotos, hoy las primeras líneas de cada desfile las ocupan bloggers, instagramers e influencers cuyas herramientas de comunicación no son otras que sus smartphones.

Un cambio propiciado por la aparición de las nuevas tecnologías que han transformado las posibilidades de difusión dando lugar a lo que hoy denominamos comunicación social.

Una comunicación caracterizada por su capacidad de compartir contenido de forma inmediata con el resto de usuarios y que ha dado lugar a estrategias de venta como el see now, buy now” que ya han puesto en marcha marcas como Tommy Hilfiger o Burberry.

Las redes sociales han sido, y son, un motor de cambio capaz de cambiar el perfil de los consumidores y con ello la comunicación de toda la industria textil. Más informados y más exigentes con las firmas y sus productos, exigen contenido personalizado que satisfaga sus deseos y necesidades siempre bajo la presión de que, de no ser así, la competencia está a tan solo un click de distancia. Más conscientes de su entorno, buscan, además, compartir valores con las firmas que eligen y comparten opiniones entre sí en redes sociales estando constantemente conectados.

El impacto real de las redes en las pasarelas

Este nuevo perfil exige una transformación en las estrategias de comunicación de las empresas, cambiando la publicidad tradicional por las redes sociales, sobre todo Instagram en el caso de la moda, para generar más y mejores conversaciones con sus consumidores. Es por ello que las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para las firmas; con ellas no sólo se comunican con los consumidores, sino que, además, evalúan la efectividad de sus acciones mediante las herramientas de análisis que ofrecen dichas plataformas.

El número de likes, de comentarios y el engagement son algunos de los factores que hoy definen el éxito en comunicación de gran parte de las empresas de la industria y, por ello, eventos tales como las fashion weeks, que generan las mayores cuotas del compromiso entre cliente y marca en Instagram, son tan importantes para las firmas; son el puente que une las colecciones con los clientes. En su última edición, las principales fashion weeks internacionales consiguieron que más de 143 millones de personas interactuasen en Instagram entre las pasarelas de Londres, Nueva York, Milan y París, generando más de 709 millones de likes, comentarios, stories y publicaciones en esta red social, casi el triple que la última temporada.

Dentro de este binomio formado entre moda e Instagram, las influencers se sitúan como grandes protagonistas de las principales semanas de la moda, generando el 57% del engagement de las marcas; y eso que sólo el 7% de las publicaciones de las fashion weeks son suyas. Es por este motivo que las colaboraciones entre influencers y firmas son cada vez más comunes en estos eventos. Un muy buen ejemplo del alcance de estas bloggers es la italiana Chiara Ferragni, quien en tan solo 50 fotos consiguió algo más de 4.737.700 likes durante la Semana de la Moda de Nueva York.

Les siguen muy de cerca las modelos y las celebrities que se han convertido también en líderes de opinión. ¿Algún ejemplo? Las hermanas Hadid, que el la última Semana de la Moda de Nueva York fueron capaces de generar más de 11 millones de interacciones con sus posts en redes sociales, y Nicky Minaj, que con tan solo 14 post consiguió generar siete millones de interacciones para la firma Oscar de la Renta.

Las pasarelas han dejado de tener gran parte de su matiz elitista para pasar a ser escaparates de moda a través de los distintos medios de comunicación.

Esto ha permitido llegar a más gente más lejos, llegando a generar más impactos en los países donde no se celebra ninguna de las grandes fashion weeks. La Semana de la Moda de París genera más impactos en Estados Unidos que en Francia.

Las firmas cada vez apuestan más por impulsar sus redes sociales; y es que están viendo que la comunicación social trae muy buenos resultados bajo el brazo. El diseñador Jeremy Scott consiguió más de 30.000 likes en tan solo tres publicaciones; Victoria Beckham superó los 6.5 millones de me gusta con apenas 30 fotos en la red social Instagram. Todo un éxito de comunicación.

¿Conclusiones? Las redes sociales son -cada vez más- la herramienta fundamental sobre la que se mueven las firmas de este industria; y es que la democratización de la moda así lo exige: todos queremos ser testigos del camino que toman nuestras marcas favoritas. El mayor éxito en comunicación que generan las redes sociales es la eficiencia con la que ayudan a las firmas a crear verdaderas identidades de marca, la facilidad con la que crean símbolos con los que consiguen que los consumidores sueñen. Aquí es donde radica su éxito, a través de sus cuentas de Instagram no venden solo productos, venden estilos de vida, sensaciones; valores cada vez más en alza para las nuevas generaciones de consumidores. Así que sí, sin duda seguiremos viendo mucha moda en nuestros feeds de Instagram.

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