El SEO es Dios, pero no garantiza las ventas

Puede parecer chocante, pero la afirmación del título de este artículo es una realidad. Aunque el SEO es, sin lugar a dudas, una herramienta imprescindible a la hora de mejorar el alcance de nuestro negocio dentro de internet, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que solo por tener un buen SEO no significa que tu marca vaya a catapultar sus ventas y te explicamos por qué. 

Lo primero que debes hacer para comprender realmente las capacidades de esta herramienta es saber en qué consiste:

“El posicionamiento en buscadores u optimización de motores de búsqueda es el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los diferentes buscadores. También es frecuente nombrarlo por su título inglés, SEO (Search Engine Optimization)” Wikipedia.

Para entendernos, el SEO busca posicionar entre los primeros resultados de una búsqueda un contenido concreto sin tener que pagar por ello. Por tanto, con la implementación de una estrategia de este tipo lo que conseguiríamos es que, al posicionar nuestra marca dentro de los primeros resultados de búsqueda de plataformas como Google, los usuarios de internet, y consumidores potenciales, tengan más fácil la opción de elegirnos a nosotros. 

El SEO, por tanto, lo que hace es dirigir el tráfico hacia el sitio web de la marca, lo que por lógica debería transformarse en un incremento de ventas. A mayor número de gente que le llegue nuestros productos, más posibilidades de compra hay. Sin embargo, hay que tener en cuenta el factor primordial por el que cualquier consumidor elige adquirir cualquier bien o servicio: que le guste lo que se lo ofrece.

Si llegar hasta la web es fácil pero, una vez dentro, no le gustan los productos disponibles, el incremento de ventas que esperaba la marca no tendrá lugar. 

Sucede lo mismo que con los relaciones públicas de las discotecas. Ellos pueden atraer al público pero si, una vez dentro, el sitio es feo, no hay ambiente y las copas son malas, los consumidores no se quedarán y preferirán buscar otro local. Y en este punto es donde entramos en temas más analíticos, que desarrollaremos en otros posts, como la tasa de rebote, el tiempo de permanencia en la web, la experiencia de usuario (UX) y la navegabilidad que también afectan al proceso y decisión de compra de los clientes que aterrizan en una web.

Por ello, implementar una estrategia SEO es esencial para cualquier negocio que quiera ser competitivo en internet, al igual que los es cuidar la base sobre la que se trabaja. Los productos, los envíos y devoluciones, los precios… son factores que los consumidores tienen en cuenta a la hora de realizar sus compras y que determinan si pinchan o no en el botón de comprar.

Así que, nuestra recomendación es que apuestes 100% por una buena estrategia de SEO para atraer más clientes a tu web, sin descuidar el resto de factores y sin olvidar que no por recibir más visitas obtendrás por ende el mismo número de conversiones en ventas, es solo un paso más en esa estrategia global que conseguirá llevarte a la cima.

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