Diferentes formas de aplicar el storytelling

El storytelling es una de las estrategias más exitosas en marketing. Ya lo sabemos. Contar historias nos ayuda a que se nos recuerde, se identifiquen con nosotros, se genere conexión y se sienta atracción hacia la marca. Este hecho, en el sector de la moda y la belleza cobra mucha más vigencia. Lo que vendemos no son productos sino aspiraciones. Las personas se ven movidas emocionalmente a adquirir este tipo de artículos porque desean ser o parecer. Si como marca les damos esa imagen idílica que ambicionan y mediante ella establecemos un vínculo, el engagement y las ventas estarán asegurados. Es por este simple razonamiento por lo que es necesario aplicar esta seductora técnica a nuestro plan. Pero, ¿Cómo lo hacemos?

Hay mil maneras diferentes de abordar y transmitir historias. De hecho, podemos comunicar cualquier cosa a través de ellas, siempre siendo coherentes con nuestros valores e imagen. En este post te contamos algunas variedades de storytelling para aplicar a tu marca.

Estos tipos de historias se pueden utilizar según lo que se desee transmitir al público en cada momento y sirven para cualquier firma. Aunque, siempre es mejor escoger una categoría que case con nuestra identidad, que nos defina, para mayor consistencia y conexión con los clientes.

1. Leyenda (orígenes de la marca):

Este tipo de historia se suele utilizar en firmas con una larga vida, que bien han sido creadas por una figura convertida en referente o cuyos comienzos son todo un hito. Normalmente se centran en la superación, es decir, tratan de dar a conocer un camino de esfuerzos hasta conseguir el éxito. Todo envuelto en cierta época. A través de un protagonista (creador o representante simbólico) se encarnan y resaltan los valores de la marca, lo que la infiere de dichas características y las hace extensibles a sus clientes. Los logros de una persona que ha ido venciendo a las vicisitudes para llegar a lo más alto es lo que permite que el público empatice y se vea conmovido.

El concepto en el que se circunscribe esta categoría de historias es importante. Si la marca o el personaje que la representa tiene unos orígenes arraigados a un lugar o tiempo, estos deben plasmarse en el desarrollo. Por ejemplo, en el caso de Chanel se debería escoger a una actriz francesa, en cualquier etapa de su vida y situarla en Francia. Pero, no siempre tiene que ser el fundador el protagonista. Podemos elegir a una persona que represente los mismos valores pero dentro de una situación que evoque esas raíces.

2. Pensamientos y emociones universales:

Aquí, los sentimientos son los protagonistas. La configuración de la historia tiene la clásica estructura de planteamiento, nudo y desenlace. Son los eventos que se suceden y lo que inspiran los personajes lo que permite a la marca transmitir el mensaje planteado. Como conclusión, está el claim que resume toda la trama y permite impactar al público. La marca se sitúa en un segundo plano, apareciendo de forma sutil a lo largo de la narración. Esta técnica es interesante no solo por su carga emocional tan sorprendente y evocadora, sino porque la firma queda en el subconsciente del espectador, bien por las imágenes que aparecen de ella o por tener que hacer cierto esfuerzo para averiguar de qué se trata antes de que se resuelva en el final.

3. Personajes arquetipo y héroes:

De nuevo, el papel de la marca está en la esencia o el contexto de la historia, ya que lo que se cuenta debe recordar a ella. Los protagonistas son personas que representan, fielmente, el espíritu, personalidad y actitud que la firma inspira. Por ello deben ser valorados. Se sugiere que lo favorable es ser así dentro de unos acontecimientos idealizados. Le da una imagen humana a la firma que es muy beneficiosa en el momento de generar conexión y empatía. Además, seduce e inspira a quiénes quieren ser así, creando la asociación perfecta mediante la cuál si compras sus productos se aplicarán dichas características a uno mismo.

4. Territorios de marca:

La importancia de la asociación reside en el contexto. Se utiliza para que la marca este ligada a determinados momentos y así se recuerde. Se desarrolla una historia en la que el contexto tenga muy presente a la marca y, aunque no todo gire en torno a ella, si se infiera que es gracias a ella por lo que suceden los hechos. Cuando emplazamos una marca en una situación concreta, le damos todo hecho al público para que cada vez que se vean en un plano similar, lo relacionen y se les venga a la mente la marca, haciéndose esta con determinado posicionamiento.

Por último, aportamos ciertos consejos que debes seguir en una estrategia de storytelling si queremos que sea lo más eficiente posible.

  • Nunca tratar una historia como un anuncio publicitario. No hay que sugerir la compra. Se trata de seducir y conectar, no de vender.
  • El punto de partida siempre será un mensaje sólido que queremos transmitir a nuestro público. En torno a él construiremos nuestra historia.
  • Creamos historias para nuestro target. Debemos conocer a la perfección el perfil de nuestro público para saber qué desean y cómo los podemos conmover. De lo contrario, la estrategia no funcionará.
  • Siempre hay que ser fiel a nuestro ADN. Hay que poner de relieve los valores y espíritu de marca distintivos.
  • Para incentivar la interacción podemos complementar la estrategia con una llamada a la acción o un concurso. Conseguiremos más impacto y fomentaremos la viralización.
  • A través de un mismo claim podemos construir diferentes historias. Favorece y facilita la creación de contenido y ayuda a tener mayores visualizaciones en todas ellas.
  • El mejor formato para este tipo de contenido es el audiovisual. El vídeo tiene más posibilidades creativas y de transmisión.

No perdamos la oportunidad de transmitir nuestro lado más personal, íntimo y humano. Nuestra historia nos ha forjado. ¿Por qué no contarla?

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